Opacidad en contratos de médicos cubanos abre dudas sobre uso de recursos públicos
- Publicado en Salud
Ciudad de México. — Desde 2022, el gobierno mexicano ha recurrido a la contratación de médicos cubanos para cubrir el déficit de personal de salud en zonas rurales y de difícil acceso. Aunque la medida ha sido defendida como una solución urgente, el esquema de pago y administración de recursos ha generado cuestionamientos por su falta de transparencia, particularmente en lo referente a salarios y gastos logísticos.
A diferencia de otros trabajadores del sector público, los médicos cubanos no reciben pagos directos del Estado mexicano. Los recursos son transferidos a entidades vinculadas al gobierno de Cuba, que se encargan de administrar salarios, hospedaje, alimentación, transporte y otros gastos derivados de su estancia en el país.
Costos elevados, salarios poco claros
Información obtenida a través de solicitudes de transparencia y reportes periodísticos indica que el costo total por médico puede rondar los 100 mil pesos mensuales, cifra que incluye tanto la remuneración como los gastos operativos. Sin embargo, no existe un desglose público que precise cuánto de ese monto llega efectivamente al médico.
Estimaciones basadas en documentos oficiales parciales sugieren que el ingreso directo del profesional podría representar solo entre 20 y 30 por ciento del total, aunque las autoridades mexicanas han reconocido que no cuentan con datos sobre los salarios individuales, ya que esa información es administrada por la parte cubana.
Logística pagada en México, control externo
Uno de los aspectos que ha despertado mayor debate es que gran parte de los gastos logísticos se realiza dentro del territorio mexicano —como rentas, hoteles, alimentación y transporte—, pero el control del dinero y la contratación de proveedores no depende de autoridades nacionales, sino de las entidades cubanas encargadas del programa.
Especialistas en rendición de cuentas advierten que este tipo de esquemas no constituyen por sí mismos actos de corrupción, pero sí generan zonas de opacidad que dificultan la fiscalización del gasto público y abren la posibilidad de sobreprecios o uso ineficiente de recursos.
Falta de auditorías y contratos públicos
Hasta el momento, no se han hecho públicos los contratos completos ni se ha informado sobre auditorías independientes que permitan conocer:
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el costo real del hospedaje y alimentación,
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los proveedores involucrados,
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el porcentaje exacto que reciben los médicos.
Organizaciones civiles y colegios médicos han señalado que con salarios competitivos y contratos directos, muchos médicos mexicanos podrían ocupar esas plazas, lo que ha intensificado el debate sobre la pertinencia del modelo actual.
Debate abierto
El gobierno federal sostiene que la contratación responde a una necesidad inmediata de atención médica, mientras que críticos subrayan que la falta de transparencia impide evaluar con claridad el impacto financiero y ético del programa.
Por ahora, no existen pruebas públicas de irregularidades, pero la ausencia de información detallada impide descartar posibles abusos, manteniendo el tema en una zona gris que continúa generando polémica.










