TURISMO DE AVENTURA EN SAN CRISTÓBAL

 

Toda una experiencia extrema vivieron los turistas que visitaron la ciudad el pasado período vacacional de verano. El cruce de los bloqueos fue lo de menos. La experiencia impactante se vivió cuando en familia decidieron dar un paseo por el centro histórico y de manera intempestiva, el parque central comenzó a llenarse de cientos de personas al mismo tiempo que un grupo de jóvenes, algunos encapuchados y otros con la cara tapada con un pañuelo, atacaban el Palacio Municipal rompiendo cristales y puertas, saqueaban y destruían las tiendas oxxo. emitiendo gritos eufóricos y quemaban objetos por distintas partes.

El susto fue mayúsculo y varias de las familias turistas decidieron abandonar inmediatamente la ciudad.

Algunos prefirieron refugiarse en sus hoteles y esperar al día siguiente. Cuando al fin salieron nuevamente a dar el paseo familiar, aún con el olor a quemado y el ambiente tenso, decidieron caminar sorteando decenas de niños y señoras vendedoras que a cada paso con insolencia casi les forzaban a comprar artículos que según los lugareños, son de procedencia china.

Por la noche, era casi intransitable el andador hacia la Iglesia de Santo Domingo, pero no por la cantidad de turistas, sino por vendedores ambulantes e indigentes: les salían al paso desde triciclos con ventas de todo: tacos, atole, tamales, elotes, etcétera, hasta personas cantando alabanzas, otras con distintos disfraces buscando llamar la atención y unas más con cajas de tortas y canastas de dulces empolvados invitando a comprarlos. El área completa del centro, principalmente la plaza, con muy escasa iluminación y algunos roedores correteando por allí. En cada quicio de las puertas de los edificios, pernoctando uno o varios teporochos y drogadictos. Fue noche de sustos y miedo.

Decidieron cenar en un lugar pequeño ubicado en el andador de Guadalupe, propiedad de un europeo -de los que abundan en esa calle- y que se dice, llegan a vivir de los turistas con una facilidad que ni en sus propios países pueden lograr, esto gracias a las canonjías que les otorgan los funcionarios municipales.

Alrededor de la mesa se amontonaban los vendedores ambulantes quienes hasta pedían que les regalaran la cena que en ese momento degustaba la familia. Frente a la mesa, se instaló un grupo de músicos que hacía un ruido muy molesto, haciendo sonar instrumentos raros y a partir de ahí comenzó el desfile de diversos personajes sonando tambores, latas, y cantando estruendosamente. A todos había que dar dinero para no hacerles sentir mal.

Toda esa calle se apreciaba invadida de tarimas, rejas, letreros de piso, vendedores de latas y alambres retorcidos, entre otras cosas inútiles, sentados en el suelo y en las bancas. Más vendedoras de los productos chinos sentadas también en el suelo con la familia completa, mismas que dicen, por las noches abandonan una bella plaza (ahora también invadida) a las afueras de la iglesia de Santo Domingo, para instalarse en estos andadores y en la plaza que se encuentra frente a la Catedral. A lo largo de este andador, grupos de los llamados “gabachos” bebiendo, fumando y haciendo ruido.

Por último decidieron antes de ir a dormir, tomar fotografías al Arco del Carmen. Al pasar frente a los bares que se encuentran al inicio de esta calle, casi revientan sus tímpanos por el estruendo de la música que salía de esos “antros” que están uno al lado del otro y frente al otro. No se explicaban cómo podían pensar los dueños de esos lugares, que el público se sintiera invitado a entrar a sus bares, con tremenda agresión a los oídos. Solamente algunos comensales que bebían y bailaban en las afueras, influenciados por el alcohol, podían ser parte de ese escándalo.

Finalmente abandonaron el lugar y se refugiaron en su hotel, hasta donde se escuchaba el ruido de la música. No pudieron conciliar el sueño y solamente esperaban que amaneciera para salir de la ciudad.

Al día siguiente, en el transporte colectivo rumbo al aeropuerto, se escuchaba la voz del Presidente Municipal quien decía se encontraba escondido en un recóndito lugar, pero desde una estación de radio local, decía que miles y miles de turistas se encontraban disfrutando de la ciudad tranquila, feliz y próspera. Que se deslindaba de los destrozos que se hicieron en el centro de la ciudad.

El chofer, y otros lugareños que viajaban en el vehículo, aseguraban que eso era una mentira, que un grupo de choque que sirve al presidente, por órdenes del mismo hizo los destrozos tal como lo hicieron en las instalaciones administrativas del municipio con tal de desaparecer la papelería que en esas oficinas manejaban y que era comprobatoria de movimientos fraudulentos. Qué asimismo, con esa acción destructiva podría culpar a quienes en el parque central en ese momento se manifestaban y era un grupo de profesores de la CNTE.

Concluyeron finalmente, que esta ciudad es apta únicamente para el turismo extremo y de aventura. Se escuchó la frase: Sonríe, estás en sancristobalandia.

 

Editorial

Análisis y enjuiciamiento de los hechos más sobresalientes de la semana.

Siglo XXI | Prensa Libre Chiapas

Pluralidad de Opinión y Pensamiento

Sitio Web: www.prensalibrechiapas.com/2014/index.php/editorial
Sportbook sites http://gbetting.co.uk/sport with register bonuses.